domingo, 20 de septiembre de 2009

Sobre la muerte


–Tan eterna y verdadera–
Llega en silencio cuando está segura,
que ha de llevarnos a su casa oscura
y nos lleva de pronto a su manera...

No tengo miedo, no. Mi vida entera
fue lúcida experiencia en aventura de
un tiempo de dulzura o amargura
que debe terminar, cuando yo muera.

¡Qué ardiente corazón el que he tenido,
que guirnalda de amores me ha ceñido
y que fino lenguaje he derramado!
Si la muerte me llama, iré obediente,
dándole el pedacito de mi frente

donde he de hallar descanso bien ganado.




Hoy ella se ha ido como vino. Mirando de frente a la vida sin temerla. Mirando de frente y soportando tormentas, tempestades y huracanes.
Fue una mujer adelantada a su tiempo que exigió el derecho de ser libre, que trabajó como la que más sacando a sus hijos adelante ella sola...

Adiós abuela.

2 comentarios:

jorge dijo...

Lo siento mucho. Es lo unico razonable que te puedo decir. Si neceistas algo ya sabes.

/Jona

Lucer Artikostas dijo...

Sólo puedo decir que lo siento. Ya sabes que si necesitas algo, incluyendo alojamiento madrileño, estoy aquí.
Un beso,
Marina